Consejos para afrontar mejor las rutas
El consejo básico es afrontar el trayecto a un ritmo tranquilo. Andar más rápido de la cuenta, especialmente en las cuestas arriba, suele pasar factura. A veces, al caminar en grupo, nos dejamos llevar por personas que van más rápido que nosotros, error que acabamos pagando. Llevar un ritmo que nos permita respirar sin agobios por la nariz es la clave.
La hidratación es otro factor importante. Hay que beber con frecuencia, evitando las bebidas gaseosas. Para ello es importante llevar a mano una botella pequeña de agua, en un lugar accesible de la mochila. La perdida de agua compromete nuestro rendimiento y en casos extremos, nuestra salud.
Las largas paradas y las comidas copiosas SON MUY COMTRAPRODUCENTES. El ideal es hacer varias paradas cortas en las que tomar alimentos ligeros y energéticos, como frutos secos. También son útiles las barritas energéticas. Y la fruta, aunque con menos calorías, nos aporta azucares y minerales que nos van a ayudar en la actividad. Muy interesante tomar plátanos, ricos en potasio, muy útil para evitar calambres y agotamiento muscular.
Ropa cómoda y ligera y calzado adecuado, sobre todo esto último.
Por lo demás, buena compañía y paisajes hermosos completarán una agradable jornada